Club de los Bebes
La Hora de Dormir

 

Vinculación afectiva:

La hora de ir a dormir es la hora de sosegarse. Prepara una rutina para que tu niño se familiarice con ella y así será más fácil la transición de la actividad normal hacia un momento de mayor tranquilidad.
Muchos padres programan un “momento especial” para compartir con sus hijos antes de irse a dormir. A veces les leen o cuentan cuentos. Otras veces dejan que el niño elija lo que quiere hacer.


Observa y escucha:

¿Qué es lo mejor para que tu niño se tranquilice y se acueste, y qué es lo que más lo agita? Favorece las actividades que más lo tranquilicen y conviértelas en una tradición familiar.

Asimismo:

Con tu bebé

  • Prepara una rutina para que tu niño se acostumbre a ir a la cama siempre a la misma hora.

  • Piensa en la hora de dormir como un momento de tranquilidad para disfrutar juntos, no como la temida hora de la separación. Tu actitud fomentará una actitud más positiva en tu niño.

Calor: Para tranquilizar a un bebé va muy bien el calor, si duerme en su moisés y deseas dejarle allí para que duerma después de atenderle puedes atemperar la cuna con una bolsa de agua caliente (que no queme, solo para atemperar) , la dejas en su sitio mientras le atiendes y cuando le vayas a soltar la apartas con el brazo y compruebas la temperatura.

Envolverle: A muchos bebés pequeños les gusta estar envueltos, se sienten protegidos y seguros porque les recuerda la protección del útero materno. Muchos de ellos se desplazan a una esquina del moisés o de la cuna y duermen apretados contra esta esquina , como lo hacían dentro de tu barriga con la cabeza entre los huesos pélvicos. También les alivia cuando padecen cólicos del lactante.

Envolviendo a tu bebé:

1. Tiende la manta enfrente tuyo  en forma de rombo con una punta hacia arriba.

2. Dobla la punta de arriba hacia abajo.

3. Acuesta a tu bebé boca arriba en la manta para que su cabeza quede arriba de la orilla que acabas de doblar.

4. Coge una de las puntas de los lados de la manta y tira firmemente por arriba del pecho de tu bebé, y mételo debajo de sus muslos.

5. Después, trae la punta de abajo hacia arriba de sus pies.

6. Toma el otro lado de la manta; estíralo por arriba de tu peque hacia la dirección contraria; y mételo debajo de sus muslos.